El cáncer de próstata es uno de los tumores de mayor prevalencia en el hombre y está asociado a una elevada mortalidad en el mundo occidental. A los clásicos planteamientos terapéuticos se vienen sumando en los últimos años nuevas técnicas. La Crioterapia Prostática es un moderno tratamiento, mínimamente invasivo, practicado por el urólogo, con escasa morbilidad y alta efectividad en el tratamiento del cáncer de próstata.
Esta innovadora técnica se practica en quirófano, con anestesia raquídea y sedación. La estancia en hospital es de menos de 24 horas. El frío en la próstata es aplicado por vía perineal y no hay herida quirúrgica, ni es preciso transfusión sanguínea, ni ingreso en UVI.
Hay dos procesos: congelación y calentamiento y el tratamiento dura 140-150 minutos aproximadamente, en una única sesión.
En las dos intervenciones ha participado el Dr. D. José Ponce, quien ha importado esta técnica a Canarias, trabajando conjuntamente con urólogos expertos en crioterapia prostática. En esta ocasión, han intervenido los Dres. Franco Lugnani, de Italia, presidente de la Sociedad Internacional de Criocirugía, y Carlos Hernández, Urólogo y jefe de servicio del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y vicepresidente de la Sociedad Española de Urología. Tras las operaciones han manifestado su satisfacción por el desarrollo de las mismas y han explicado que una de las ventajas de esta nueva técnica es que el paciente requiere una breve estancia hospitalaria y se consigue una precoz reincorporación a las actividades cotidianas.
Según el doctor Franco Lugnani, la Crioterapia es un sistema para destruir tejidos tumorales mediante la aplicación de baja temperatura. Ésta debe llegar al menos a - 40ºC para conseguir la muerte celular de los tejidos tumorales. Para obtener este “enfriamiento” se utilizan instrumentos quirúrgicos específicos que se llaman criosondas, que se introducen en la próstata mediante agujas en el periné. A través de las criosondas circula un sistema refrigerante que permite bajar la temperatura hasta – 185 ºC. Es un procedimiento sin cicatrices ni riesgo de sangrado.
El doctor Carlos Hernández afirma que la Criocirugía es un método eficaz y puede ser utilizada en pacientes que han sido recientemente diagnosticados de cáncer de próstata, en los que han presentado una recidiva después de un tratamiento con radioterapia o braquiterapia, así como en pacientes con tumores localmente avanzados, no candidatos a cirugía.
El doctor José Ponce Socorro sostiene que la Crioterapia está indicada y aprobada por la Asociación Europea de Urología y la Asociación Americana de Urología como una de las tres alternativas de tratamiento para el cáncer de próstata, además de la cirugía (abierta, laparoscópica o robótica) o radiación (radioterapia externa o braquiterapia). En casos en los que la cirugía comporta un elevado riesgo anestésico para el paciente, la Crioterapia es un tratamiento seguro, efectivo y con menor morbilidad funcional (impotencia e incontinencia). La intervención se realiza con anestesia regional y el paciente está consciente durante todo el procedimiento.
La Crioterapia para el cáncer de próstata se utiliza en Europa desde principios de la década de los años 90 y en España desde 2002. En la actualidad más de 15 centros, públicos y privados, lo llevan a cabo. En Canarias hasta ahora no se había aplicado. Para ello, se ha adquirido un equipo que controla todo el proceso de la congelación, realizado con gas Helio y Argón. Un sistema de calentamiento continuo uretral garantiza la protección de la misma en el transcurso de la intervención. Asimismo se controla la temperatura a nivel del cuello vesical, esfínter uretral y pedículos vasculares. Se trata de un equipo de crioterapia de tercera generación que permite un control más preciso del tratamiento y minimizar los efectos secundarios como lesiones rectales, incontinencia y trastornos de la potencia sexual.
Es un proceso que a diferencia de la radioterapia, puede ser repetido, e incluso en casos muy seleccionados, aplicarse de manera ultraselectiva y no contraindica a la cirugía si ello fuese preciso.
No pretende sustituir a la cirugía, pero es una gran alternativa en muchos casos, explicándolo con total transparencia y claridad a cada paciente, según su estadio. La crioterapia también es utilizada para el tratamiento de otros tumores muy seleccionados y con la ayuda de la cirugía laparoscópica, tales como el riñón, hígado, hueso, etcétera.